Lo que hace atractiva a una historia no es lo que se cuenta, sino como se cuenta...

18 nov. 2013

Septice

Brillaba más intensamente que nunca la luz del mundo.
Con la cabeza mirando hacia el piso del bus y el rabillo de los ojos espiando a la parte del planeta que se movía a pesar de que el parmanecia inmóvil. 
Su cuerpo cosquilleando con las vibraciones del motor encendido, la menta en su boca quemaba de frío. 
Sentía los párpados completamente pesados pero no quería dormirse ni cerrarlos, por eso es que permanecía con los ojos abiertos. 
Podía jugar con los colores solamente con desearlo, arrastraba con velocidad líneas de rojo por el paisaje, apagaba los azules o encendía los amarillos, todo lo que se le antojara.
Así es un poco como se sentía, y se estaba muy bien.

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