Lo que hace atractiva a una historia no es lo que se cuenta, sino como se cuenta...

19 sept. 2011

Siempre las palabras son para algún otro...

Procurando no pisar por donde antes camine cruzo la arcada. El invierno separaba todo lo que no dije de lo que me quedaba por decir, las luces de la noche de un ayer que no estaba tan lejos se apagaban mientras mis pasos se volvían mas seguros.
Quise hablarle a mi suerte pero no tenia oídos para lo que iba a decirle y preferí guardar mi moneda para cuando las chances fueran mayores.
Sigo caminando por corredores y pasillos que casi siempre se vuelven truncos y obligan a mis pasos a volver hacia atrás.
Abrí algunas puertas, ayer cuando la luna era otra, pero nada de lo que encontré me regaló demasiado.
Y encontré mi risa colgando del picaporte de una de ellas, pero no me atreví a cruzarla y dos lagrimas dejé allí antes de volver a caminar.
Dibujé algunos sueños con los dedos en alguna pared que olvidé marcar y ahora están perdidos y los busca mi soledad.
Ocho pasos mas allá del ultimo final de camino que evité, hallé un sillón vacío, sin penas.
Me senté unos años y mientras los soles morían me permití llorar algunas esperanzas muertas.
Reuní varias canciones en mis bolsillos y dos alegrías le robé a mi sombra para no sentirme tan solo mientras camino.
Y hoy me encuentro conmigo... detrás de mi está la lluvia y el pasado corre a mi encuentro, pero nada me entristece demasiado porque espero todavía que tu estrella me sonría.