Lo que hace atractiva a una historia no es lo que se cuenta, sino como se cuenta...

20 nov. 2015

EON


Conocí una mujer una vez


Que sonreía con las letras
Y la quise tanto
Por esa risa


19 nov. 2015

Volátil

Entiendo a la gente que le molesta el humo, de verdad que si, lo que no puedo evitar es la sonrisa maliciosa que se me cuela por los labios. 
Entre el humo y el cigarro pasa inadvertida, además es complicado ver con claridad cuando se frunce el ceño, así que la mayoría de las veces nadie lo nota. 
Entiendo, si, pero me resulta divertido que existan seres que se nieguen a la experiencia por el simple hecho de que las mismas implican soportar levemente algún tipo de malestar. 
Como si concibieran que sólo es posible una experiencia plena de  satisfacción, acabada y sin partes sucias, pero eso no sucede. Cualquier experiencia que pone a jugar el goce requiere de la suciedad, el hedor, lo vulgar casi como requisito.
Como cuando de pronto se impone al olfato el  dulzón y casi ponzoñoso aroma del tabaco en la piel, imposible desconocer que hay algo ahí en ese olor tan singular que convoca. Una insolente llamada, porque después de todo lo que la piel y el tabaco traen cuando llegan, es la muerte, la enfermedad, el deterioro. Un recordatorio que es sensual.
Besar la boca que beso el humo probablemente no recuerde a los campos en primavera, ni a la blancura.
Besar la misma boca que besa el humo es besar la boca de quien sabe que esta muriendo, que nos recuerda que estamos muriendo. Por eso el beso es dulce, no como una golosina, dulce como la certeza, aún la más terrible.
Besos densos, espesos, calientes y húmedos como los cuerpos que se revuelcan juntos.
Besos que se desvanecen como el humo cuando se lo espanta, que se arremolinan en torno al que besa esa boca.
Entiendo a la gente que le molesta el humo, de verdad que si, sólo que no los soporto 

16 nov. 2015

Desmenuzar

Aprieta los dientes, de manera mecánica
Un gesto que le pasa desapercibido
Lo repite seguido , eso de apretar los dientes
Casi siempre cae en la cuenta de ello, cuando siente los músculos de la mandíbula cansados
Entonces relaja la boca
Un rato
Como si no pudiera evitarlo, eso de tensar los músculos
Le pasa cuando habla poco
En los días que mastica demasiado las ideas
Con la boca las mastica, de eso esta seguro
Por eso se le cansan los músculos, de tanto masticar
Ideas que casi siempre se termina tragando
Como con casi todo lo que se mastica

1 nov. 2015

El brillo opaco

La noche en la ciudad, pocas luces en el cielo
Algunas estrellas y casi ninguna nube
Edificios enormes, una decena de pisos sobre el suelo
Carteles con promesas que rodean las torres
De departamentos las torres
Por delante de los  carteles, vulgarmente por delante
Un hombre roñoso, con toda la mugre de la ciudad, en la piel
Contra las promesas se sostiene 
Delante del hombre un perro, sarnoso el perro
Mira al hombre fijo y mueve la cola
Mientras el hombre lo mira
Se acerca unos pasos 
El perro sucio 
Mientras el hombre lo mira
Sin moverse nada
El perro 
Guarda la cola, se acerca otro paso
En ese instante 
El hombre sucio, deshace lo inmóvil
Saludando al perro sarnoso con sus manos sucias 
Mientras yo me alejo