Lo que hace atractiva a una historia no es lo que se cuenta, sino como se cuenta...

14 may. 2012

Oniricon


Anoche te soñé, no se muy bien porque, no logro descubrirlo. Algo de condensación, desplazamiento, metáfora y deseo reprimido debe tener eso. 
Pero claro no a todo el mundo estos conceptos le dicen algo, es más, a mi mismo no me explican del todo porque es que sucedió. 
Lo extraño es que la última palabra que recuerdo haber pensado es besar y lo primero que recordé hoy al abrir los ojos en la oscuridad es tu nombre.
Nada de esto debe tener un sentido claro y distinto, y estas palabras lo reflejan. 
Sucede conmigo siempre algo así, es casi estructural supongo, no puedo evitarlo. 
A pesar de que concientemente preferí evitar continuar con cualquier esbozo de trama con vos, porque el silencio aprendí que suele truncar las cosas, pero eso no es lo que me molesta. 
Después de todo, cuando no hay nada, de nada vale suponer que algo va a ser, pero nunca soy tan lógico como eso y las ideas a veces aparecen a pesar de nosotros mismos.
En definitiva es eso, algo que no puedo explicar sobre alguien que no esperaba alucinar, al menos no oniricamente, y sin embargo pasó. 
Seguramente si yo hubiese sido Freud, ahora mismo estaría elaborando algún artículo revelador acerca de el aparato psíquico y su funcionamiento gracias a todo eso, pero pasa que no estoy en Viena, no es 1900 algo y yo no soy Freud, por lo tanto vomito algunas palabras y pretendo que eso sea suficiente para tranquilizar mi ridiculez. 








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