Lo que hace atractiva a una historia no es lo que se cuenta, sino como se cuenta...

16 dic. 2010

Pañuelo

 Un escrito que puede terminar siendo zamba:

Cuando tu boca calla escucho a tu pañuelo, el me cuenta lo que tus labios no pueden explicarme.

Tus ojos se ocultan detrás de el, tus manos lo acarician y sueño que es mi piel lo que recorren tus dedos, y salgo a buscarte me acompaña, me arranca un suspiro y vuelve a tu lado.

Baila en el aire siguiendo el vaivén de mi corazón, cae y mi alma se va con el, pero antes de llegar al suelo con gracia se levante y le regala alas para que ella vuele.

Tu boca sonríe y tu pañuelo la acompaña.

Otra vez oculta tus ojos y cuando los descubre veo el amor que nace iluminándolos.

Cómplice de mi conquista, danza alegre en el aire, esta vez me llama a tu encuentro.

Me acerco a vos pero el te detiene y te alejas, instrumento de tu amor caprichoso.

Nuevamente me llama y otra vez a su encuentro voy.

Son tus ojos los que ahora me acompañan, otra vez nos separamos y conmigo tengo la promesa que ellos me regalaron.

Con una sonrisa pintada en mis labios y mi corazón latiendo alegre respondo a la promesa de tus ojos y recibo la caricia de tu pañuelo ahora prenda de este amor.

2 comentarios:

Café (con tostadas) dijo...

"Apenas te vi bailando
supe que no alzabas para mí
la noche de tu pañuelo
pero la luz de tus ojos sí"

Si me tocara musicalizar este post, lo dejaría en manos de Fander ;)

Anónimo dijo...

Son tus ojos los que ahora me acompañan, otra vez nos separamos y conmigo tengo la promesa que ellos me regalaron.

Es muy linda la manera en que te expresas.