Lo que hace atractiva a una historia no es lo que se cuenta, sino como se cuenta...

27 abr. 2010

Afirmaciones acerca de la humanidad. Vol. A

Todos nacemos en un contexto, marcados de alguna manera por aquello que nos rodea, todo lo que forma parte de nuestro entorno nos imprime un sello característico, por decirlo de algún modo.
Pero, a mi entender, no condiciona ni remotamente quienes somos, ni que hacemos de nuestra vida. La culpa de todo lo que acontece en nuestra existencia es completamente nuestra, lo que los demás nos hagan no se puede modificar, lo que si podemos hacer es ver que hacemos con aquello que nos sucede cada día. Me perece que pensar que hay factores externos o poderes divinos que afectan nuestro transitar por esta vida sería reconocer que no somos completamente libres y, francamente pienso, que no existe cosa que el hombre se pavonee tanto de tener como la libertad.
Las riendas de este caballo nos corresponden a cada uno, y debemos entender que si queremos llegar a sentirnos felices, o por lo menos, ocuparnos buscando la felicidad para que la tristeza no se sienta tanto.
Lo determinante, definitivo y de lo cual no podemos tener dudas es de que vamos a morir, de todo lo demás nos encargamos nosotros. Si vivir es una cruz, solo es cuestión de que nos propongamos que lo sea, si vivir es un paraíso, depende de la convicción propia de que lo sea...
Hasta este momento la entrada parece una publicación de algún guía espiritual o peor parece algún fragmento de algún libracho de auto-ayuda, mejor bajemos a la realidad y dejemos de idealizar tanto. Creo la vida puede ser un trayecto placentero hasta el día de nuestro deceso, cuesta horrores, jamas va a ser absolutamente completa, porque somos demasiado ambiciosos, pero si puede ser soportable en los tragos amargos. Puede que la felicidad no sea un estado propio de nuestra raza, pero la búsqueda constante de ella si lo es. Es dura, es agotadora, es difícil, solitaria y triste, pero es nuestra y por ello debemos hacerla nuestro motor de movimiento.
Y si al final de tu vida, te encontrás igual de pior que al empezar todo esto, por lo menos lo intentaste...
Mejor dicho, Jodete por hacerle caso a un pendejo de mierda....



9 comentarios:

Young Desire dijo...

Estoy de acuerdo con algunas cosas, con otras no. Por ejemplo, creo que si bien no podemos controlar absolutamente todo lo que nos pasa, si tenemos el control de lo que hacemos con ello. Sin embargo, creo que uno siempre está influenciado por lo que lo rodea. Uno elige entre las opciones que tiene, que puede ver, y eso ya lo limita de alguna manera.
Es un tema complejo, y yo estoy levantada desde las cinco de la mañana. No es un momento propicio para una opinión con análisis previo.
Buen miércoles, Januuus.

gabi dijo...

Sí, es verdad que somos libres. Pero hasta un punto. El contexto SIEMPRE te condiciona, a veces más y a veces menos, a veces te das cuenta y a veces no.
Igual también es verdad que la graaan parte de todo, en general, pasa por lo que uno hace y se mueve para conseguir algo.

Beso! :)

Carugo dijo...

Bueno, metidos en el baile hay que bailar.
Lo importante es saber que la canción termina en el momento menos esperado así que a zapatear hasta que llegue ese momento.
Un saludo!!

LaGranDiosa dijo...

Yo creo en el destino, pero también creo que nosotros somos quienes lo vamos moldeando. Es como una especie de ida y vuelta. Hay una historia que tenemos escrita para vivir, pero podemos torcera y modelarla si queremos. Algo así como Marty McFly en Volver al futuro, no? Tengo una teoría similar a eso.

Y a ver si te ponés las pilas con mi blog...todo mal sino!!

ian dijo...

Un tema complicado. Yo creo que nos condiciona de cierta forma el contexto en que nacimos. No completamente, porque después uno se hace su camino al andar, pero algo del contexto originario hay.
No creo en el destino determinista. Cada movimiento o acción presente tiene, a mi parecer, una posible consecuencia futura. Aquí está el tema de los "universos posibles" de los que habla una teoría física.
No sé si creo en una devinidad. A veces sí, a veces no. Y morir es inevitable. Sólo hay que asumir que así será. El resto es sólo vivir y disfrutar.

Es bueno verte de vuelta por acá, Juan.

Un abrazo.

Barbie dijo...

Es como la utopía, caminás para alcanzarla, aunque nunca llegues.

Besos!

Nico dijo...

Jajajaja, excelente el final.
Sabés que no hay nada en el post con lo cual no coincida. No sé si está bien o mal lo que decís, lo que sí sé es que estoy 100% de acuerdo.
El contexto influye, es verdad, pero los cimientos están en nuestro cerebro.

Abrazo grande.

Pauli dijo...

Ok, Bucay, con la última frase te redimiste ;)

Heme aquí, con toda mi vulgaridad y nada de ese alter ego cínico que me cae mejor que yo. Tu culpa.

Igual te quiero y te sigo leyendo, de onda nomás.

Mar dijo...

Creo que el contexto sí influye. No al 100%, ni cerca, pero un poco nos condiciona.
Y sí, somos ambiciosos, nunca estamos conformes con lo que tenemos, y por eso pocos pueden afirmar haber logrado esa felicidad de la que hablás. Qué se yo. Para mi no somos felices ni infelices. Sólo curzamos etapas. Y vamos viendo cómo llevarlas..